Artículo publicado en la revista Anuncios, nº 1742, sección Tendencias Aportación de José Arribas, Director Ejecutivo de Parnaso
Por José Arribas
La inteligencia artificial se ha consolidado como un elemento estructural en la redefinición de los modelos organizativos y productivos y, en Parnaso, su impacto ya es especialmente visible en nuestros procesos de análisis de datos, automatización de tareas repetitivas y apoyo a la toma de decisiones; gracias a herramientas basadas en IA podemos optimizar flujos de trabajo, mejorar la eficiencia operativa y obtener una mayor capacidad predictiva en ámbitos como la planificación, la gestión de clientes y el control de riesgos. Tal y como señala McKinsey en su informe The State of AI, consideramos que las organizaciones que integren la IA de forma estratégica lograrán mejoras significativas en productividad y calidad del servicio. A medio plazo, la inteligencia artificial tendrá consecuencias directas sobre nuestra masa laboral, aunque no necesariamente en términos reductivos, ya que, como apuntan diversos estudios de la OCDE y el Foro Económico Mundial (Future of Jobs Report), viviremos un proceso de transformación del empleo más que de destrucción neta, en el que determinadas funciones se automatizarán mientras surgirán nuevos perfiles profesionales vinculados a la supervisión, interpretación y gobernanza de sistemas inteligentes. En este contexto, la clave residirá en la recualificación y el aprendizaje continuo, así como en la capacidad de las organizaciones para acompañar este cambio desde una perspectiva ética, sostenible y centrada en el talento, consolidándose la IA como un factor estratégico que redefine tanto los procesos internos como el contrato laboral y las competencias necesarias para el futuro.





