Artículo: “La 1.000 Grullas de Origami”

Evangelio según San Juan, capítulo 8, versículo 12: Jesús les habló otra vez, y dijo: “yo soy la luz del mundo. El que me siga, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.

Esperanza, generosidad, amor, solidaridad… son los ejes creativos de estas magníficas iniciativas.

He querido empezar mis palabras recordando esta escritura, por su fuerza, por su verdad. Jesús es la luz del mundo y gracias a su infinita providencia, ha hecho que muchas personas de gran valor coincidan para llevar estos grandes proyecto a buen puerto, que no es otro que el de aliviar moralmente con miles de mensajes de fraternidad a un País devastado.

Antes de analizar las campañas, quiero adherirme en estas breves líneas al movimiento global de solidaridad que ambas iniciativas están generando.

Ambas acciones tienen en común partir de un mismo punto de salida, la leyenda japonesa de las 1.000 grullas de Origami, circunstancia que demuestran que conocer la historia, es una herramienta fantástica para crear campañas. Otro punto en común ha sido el uso de Internet y acciones no convencionales para propagar las iniciativas.

La campaña internacional de BBDO/Proximity ha utilizado como soporte principal una web y como soportes secundarios las redes sociales Facebook y Twitter. La dirección de arte es verdaderamente exquisita y sutil, como los detalles de los corazones del inicio y fin del hilo conductor de las 1.000 grullas. La dinámica es muy sencilla, consiste en redactar mensajes de afecto al pueblo japonés. Por cada mensaje- grulla, la agencia realiza una donación.

Respecto a la acción nacional de Maikiko, decir que con un simple blog ha logrado traspasar nuestras fronteras y llegar a infinitos rincones del mundo, como se puede apreciar en los múltiples mensajes recibidos. Un video explicativo y mucha ilusión, se han traducido en un ingenioso intercambio de miles de grullas de papel y una colección fotográfica de sus autores en un encuentro en Madrid.

Japón tiene que hacer honor a su nombre, el país del sol naciente, y saber que existe la luz de la vida, que por duro que sea el golpe siempre termina saliendo el sol, que la humanidad está con ellos y que son un ejemplo del que aprender.

1.000 grullas por Japón.

José Arribas León