Los 2.008 caracteres de Parnaso en el Periódico de la publicidad

Recapacitar sobre la situación actual del sector publicitario en Andalucía es un ejercicio que inevitablemente te conduce a adentrarte en el Universo del Esperpento: estilo teatral que nació a principios del siglo XX de la manos de Valle-Inclán en un famoso bar en el madrileño “callejón del gato”, cuya enseña era su fachada, donde se hallaban unos espejos cóncavos y otros convexos que deformaban la figura de quien frente a ellos pasase.

La deformación de la realidad bien podía ser divertida, como de hecho lo era para los transeúntes, pero podía convertirse en algo más: en un espejo social, en una crítica, en una deformación de la realidad grotesca y exagerada.

Una de las freflexiones más importantes que plantea la creación esperpéntica es si se trata de una imagen deformada de la realidad o si se trata de la imagen fiel de una realidad deforme.

Tres años de trayectoria en la región nos capacitan para hablar de la realidad actual del descendiente sector publicitario andaluz, quién aún hoy vive inmerso en una compleja bipolaridad que lamentablemente la condena al esperpento.

En primer lugar, por historia y volumen, nos encontramos con el lado oscuro, rancio y caduco del sector, que nada ha aportado ni aporta al desarrollo de la industria publicitaria en Andalucía. El polo opuesto se compone de un amplío abanico de alternativas que día a día con la aparición de nuevas propuestas profesionales, eficaces y creativas, están siendo capaces de atraer a nuevos anunciantes.

Las reflexiones que abajo enuncio hablan de forma esperpéntica sobre el lado oscuro, ese sector trasnochado que comienza a quedar en el olvido, pero que desafortunadamente exite, como la crisis…

En un sector sabido en retroceso,
habita ¨supuestamente¨don Diego.
Un señor respetable, con una máxima:
donde dije digo, digo… Don Diego.

En un sector carente de creatividad,
formación, transparencia y argumentos,
prima imitar al honorable don Diego
en su afán por la producción y tu dinero.

En un sector, in situ descatalogado,
don Diego es el cool, el visionario.
Quién proclama como mejor estrategia,
seguir en el cliente público anquilosado.

En un secor de corte endogámico,
de compinches y clanes pendencieros,
es importante saber quién es don Diego
y quien por contra, construye un sector nuevo.